RECTOR, AHÍ ESTA SU CONVOCATORIA IMPROVISADA; ESTUDIANTES DE UNICAUCA

Con el auditorio de la facultad de salud completamente lleno, se llevó a cabo el debate público sobre la crisis de educación superior en Colombia. 

Previo al debate público, las organizaciones de estudiantes, profesores y trabajadores realizaron una convocatoria seria y planeada, lo que contradice las acusaciones que en días anteriores hizo el vicerrector académico de la Universidad Edgar Velásquez sobre el llamado anónimo al debate. Argumento que utilizó tanto el rector como el vicerrector para huirle a las exigencias de los estudiantes y no asistir al evento, a pesar de que se hubiera comprometido frente al consejo académico a hacerlo.

A pesar de la inasistencia de los directivos de la universidad, el debate dio inicio, empezándose a denunciar la situación que atraviesa la universidad en general por parte de la representante al consejo superior Alejandra Arteaga, luego de ello se dio paso a la charla central dirigida por el profesor y ex candidato a la rectoría de la Universidad Nacional Mario Hernández, el cual revelo la crisis a nivel nacional de las universidades estatales; finalmente estudiantes en general y estudiantes organizados de la Federación de Estudiantes Universitarios FEU, Asociación Colombiana de Estudiantes Universitarios, Organización Colombiana de Estudiantes e Identidad Estudiantil plantearon académicamente las problemáticas en concreto.

Bolsa de créditos, desfinanciación y privatización progresiva, fueron algunos de los tantos temas que se tocaron y que son críticos para las Universidades públicas en Colombia. La Universidad del cauca claro ejemplo de esto, sufre una grave crisis, que según documentos presentados por los estudiantes tiene un déficit presupuestal de 46.000.000 millones de pesos y esto se ha visto reflejado en el deterioro de la infraestructura, en la falta de medios educativos y la falta de atención al bienestar universitario y en general en las problemáticas propias de cada facultad y programa. Mayerly Hurtado estudiante de filosofía del alma mater afirma que "la universidad hoy está siendo víctima de la política neoliberal propia de nuestro modelo económico, en el cual tenemos una administración universitaria que actúa más como una gerencia de empresa. El rector Castrillón ha profundizado la privatización en la Universidad, pues solo por decir un ejemplo, más de un millón de pesos pagan los estudiantes de regionalización y de programas nocturnos, cifra muy parecida a las de las instituciones privadas".

Para la generalidad de los estudiantes que confluyeron en este comprometido escenario, la actitud de la administración no es más que la de evitar afrontar responsabilidades y buscar soluciones. En palabras de Vanezza Morales, estudiante del programa de derecho "el rector y la administración en general han venido realizando lesivas reformas que son antidemocráticas, caso ejemplar es la propuesta de reforma al reglamento estudiantil adelantada únicamente por la administración e inconsulta por los estudiantes sin dar la cara a la comunidad universitaria".

La realidad en los programas académicos de la Universidad no es diferente. Solo por nombrar algunos ejemplos; Comunicación social e historia no tienen cámaras para hacer sus prácticas, las ingenierías funcionan con laboratorios dotados de implementos de décadas anteriores, algunos salones tienen averías y goteras, hay sobrecupos a la hora de matricularse, las aulas de clase son insuficientes para la totalidad de los estudiantes, los salones de informática son irrisorios a pesar de que se cobra por estudiante 34.000 pesos el semestre por recursos computacionales (seguramente la hora más cara de internet de todo el departamento la pagan los estudiantes, porque de los pocos computadores de medianas condiciones que tiene la Universidad un estudiante lo utiliza una o dos horas por semestre.)

Para Mario Hernández, ponente central, otro punto nodal en la crisis universitaria es el tema de calidad. En su postura se debe dar un gran debate público para poder llegar a acuerdos claros de los criterios que en materia de calidad necesitan las universidades públicas. Aludiendo a la crisis de calidad que viven las universidades el profesor Hernández ve con seria preocupación lo que sucede en la única universidad pública del departamento.

Por otra parte los estudiantes universitarios en un descontento generalizado vienen articulando todas las problemáticas que se presentan al interior del alma mater en una carta de exigencias que le presentaran a la actual administración. "Son exigencias mínimas que una universidad verdaderamente pública debe tener. Democracia, financiación estatal, medios educativos, autonomía universitaria son principios fundamentales que como universidad debemos tener", comenta Alejandro Muñoz, estudiante de diseño gráfico que actualmente realiza trabajo de grado sin tener quien le dirija su monografía afirma, pues no hay suficientes docentes para encargarse de ello.

Dentro de su magistral charla, Mario Hernández planteó lo que él llama "deberes de la universidad en torno al proceso de paz". En la cual plantea que "No puede ser una competencia de proyectos por plata luego del posacuerdo. Se debe desmercantilizar la educación para empezar y así poder realizar grandes debate públicos para aportar a la paz".

Los estudiantes en el escenario donde se dieron cita plantearon la necesidad de la movilización como mecanismo de presión. Volver a las calles y generar un cronograma de trabajo y movilización fueron las principales conclusiones de los estudiantes que estuvieron presentes.

Estudiantes y profesores llaman a la movilización. Para los estamentos que hacen parte de la comunidad universitaria no puede ser razonable que persista la persecución sindical, que no haya medios educativos, que el rector se aumente el sueldo en un 22%, a través del acuerdo 080 de diciembre del 2013, ni que se cercene la democracia y la autonomía universitaria.

Finalmente los estudiantes llaman al debate universitario, a la crítica y la construcción colectiva y democrática de una Universidad pública. Juan Hernández, estudiante de Ciencia política plantea que "no se puede esperar más de una gerencia como la que viene llevando a cabo Juan Diego. Para mí y como dijo el maestro Eduardo Galeano, hay personas que utilizan el poder como un violín; lo toman con la izquierda, pero lo tocan con la derecha: Castrillón es uno de ellos"