CAMPESINOS COCALEROS SE TOMAN LA PALABRA PARA EXIGIR SUS DERECHOS.

Por: Prensa Alternativa Cauca

31 de mayo de 2016

"Desde su fundación en 1999 las comunidades se han comenzado a organizar para salirle al paso a las infames condiciones de vida que llevan como consecuencia del abandono estatal"

El municipio de Sucre, ubicado a 230 kilómetros de la capital caucana ha sido escenario de empoderamiento que los campesinos mantienen para generar propuestas de cara a una paz territorial que les brinde la justicia social que requieren. El abandono estatal que esta zona sufre -como la mayor parte de Colombia- ha llevado a que los trabajadores cultiven y raspen la hoja de coca como única alternativa a sus difíciles condiciones económicas.

Con una población de alrededor de 9.000 habitantes sus pobladores se enfrentan día a día contra las políticas de exterminio que el Estado colombiano viene perpetrando a los campesinos. Desde su fundación en 1999 las comunidades han venido articulándose para salirle al paso a las infames condiciones de vida que llevan como consecuencia del abandono estatal. Con la articulación de las diferentes veredas y de procesos organizativos se logró conformar el comité de cultivadores o recolectores del municipio de Sucre, que reúne 15 veredas, entre ellas Quiteto, la Ceja, Crucero Bello, Bautista, el paraíso, El retiro, llano Verde, los colorados, Cascadas, La granja, Betania, El Salero, Sucre, entre otras.

Para sus habitantes la organización de los cultivadores de hoja de coca es la única herramienta que tienen para resistir las políticas estatales, que desde el 2006 ha dejado sus consecuencias: una habitante de la zona loca como consecuencia de las acciones de fumigación con glifosato, hoy vetado jurídicamente por los daños que ocasiona en los territorios y en la salud de los pobladores, pero que en algunas partes de la geografía nacional continúan utilizando según denuncias de los pobladores.

Y es que los sucreños no cultivan hoja de coca porque si, lo hacen como consecuencia de la falta de inversión presupuestal en políticas agrarias, por falta de infraestructura y de vías terciarias. Según los campesinos sale más caro sacar un racimo de plátanos al mercado que lo que cuesta.

La historia reciente de este municipio no deja más que trazos indoblegables de una comunidad que se resiste al desarraigo y lucha por su vida. En los últimos tres años, tiempo después de que las avionetas dejaran una mujer en discapacidad mental, el ejército ha realizado tres erradicaciones manuales, sin consultarle a su población, dejando como resultado, heridos, señalados, estigmatizados y cada vez más empobrecidos.

Los líderes de la zona explican que el tema del narcotráfico no se acaba con la erradicación manual, este se termina cambiando radicalmente el modelo agrario que esta impuesto en Colombia: un sistema agrario que ha llevado a una crisis de desabasteciendo alimentaria donde las importaciones son cada vez mayores y donde el modelo minero- exportador ha primado sin importar las consecuencias socioambientales.

Aun así, en días anteriores estos cultivadores realizaron una gran asamblea para analizar la situación nacional y local, para dar a conocer los avances que el proceso de paz se viene dando en la Habana Cuba y en el cual hay un punto específico que trata sobre el uso de los cultivos ilícitos y donde ellos son directamente favorecidos por la solución dialogada y negociada al cruento conflicto social armado que vive el territorio nacional. Así mismo se pudo conocer experiencias de la Asociación campesina de trabajadores de Argelia, organización que lucha por la defensa del territorio y de los derechos campesinos.

Como conclusiones fundamentales se puede percibir que para los trabajadores de Sucre la hoja de coca es la única posibilidad de subsistencia para ellos y sus familias ya que al no haber subsidios ni infraestructura es imposible generar otro tipo de ingreso.

El apoyo irrestricto al proceso de negociación en la Habana Cuba es una conclusión que no se hizo esperar.

La sustitución de este tipo de cultivos está abierto pero con la condición de que se ponga al centro el bienestar social y económico de quienes cultivan y viven de ello: esta mata ancestral utilizada como medicamento y alimento natural en muchas partes, pero que por la degradación social de los modelos económicos excluyentes se ha convertido en un grave problema.

En el tema local se expresa la urgente necesidad de entablar una mesa de diálogo y negociación con la administración local para tratar temas acorde al plan municipal de desarrollo donde se integre la perspectiva de vida de los campesinos cocaleros.

Seguramente los cientos de campesinos reunidos en Sucre por medio de sus formas organizativas lograran seguir cosechando triunfos que ayuden a dignificar su vida, que les permita construir un espacio en paz con justicia social.