EL FRENTE AMPLIO COMO ALTERNATIVA QUE DISPUTE EL PODER A LA OLIGARQUIA COLOMBIANA.

Por: Prensa Alternativa Cauca

9 de mayo de 2016

"La construcción del frente amplio debe ser la consigna y el espacio a levantar y cimentar"

El momento que vive nuestro país no puede dar más tregua para poner a marchar la unidad de las organizaciones de izquierda como principio indispensable del movimiento social y popular para disputar el poder político, a una oligarquía que lleva siglos en el poder y que ha empobrecido a millones de personas.

El actual proceso de negociación entre el gobierno y las FARC- EP y el inicio formal de los diálogos con el ELN, deben ser motivo para pensar estratégicamente la lucha por la conducción del país, sin actuar de manera apresurada ni coyuntural. Seguramente si estas negociaciones terminan con los resultados que la mayoría esperamos, el pueblo colombiano tendrá condiciones políticas para ejercer la oposición sin ser exterminados.

Ante la situación actual es necesario constituir un espacio en el que confluyamos las diferentes organizaciones de izquierda, progresistas y de centro izquierda para afrontar un reto que permita construir bases sólidas de un bloque de poder contra hegemónico.

La construcción del frente amplio debe ser la consigna y el espacio a levantar y cimentar. La urgente necesidad de seguir sumando esfuerzos por una propuesta que unifique la causa obrera, campesina y popular debe superar las desviaciones caudillistas y de protagonismo de que se está rodeada la izquierda.

La historia de la humanidad lo ha demostrado: la unidad ha sido el principio para acabar con las dictaduras. El frente único contra el fascismo y los frentes amplios en América latina son y fueron los escenarios de confluencia para acabar con años de poder oligárquico

El Frente amplio deber ser el escenario que guie a las comunidades organizadas por un objetivo en común. Construir un programa de gobierno unitario deber ser tarea prioritaria.

Una adecuada manera de allanar el camino hacia la edificación y constitución de este debe ser la organización conjunta del paro cívico nacional que las comunidades vienen preparando. Con pasos seguros y en unidad de acción se podrán construir confianzas, tarea nada fácil para la izquierda colombiana.

El nombre debe ser lo de menos, siempre y cuando se avance hacia la consolidación de una izquierda que pelee por conquistar el poder para un nuevo país en paz con justicia social.