Repartija burocrática anunciada y "multiplicación" de votos en el proceso de elección del Defensor del Pueblo.

Por: CRISTIAN RAÚL DELGADO BOLAÑOS

Abogado de la Universidad del Cauca

Coordinador Comisión Nacional de Derechos Humanos e integrante de la Junta Patriótica Nacional del Movimiento Político y Social Marcha Patriótica

18 de Agosto de 2016

El miércoles 10 de agosto y luego de cerca de siete meses de interinidad en el máximo cargo de la Defensoría del Pueblo, ocasionada por la renuncia de Jorge Armando Otálora en medio de denuncias y un sonado escándalo por el supuesto acoso laboral y sexual en contra de una funcionaria, el Presidente de la República, dirigió un oficio a la Cámara de Representantes, mediante la cual realizaba la postulación de la terna de la cual se elegiría al nuevo Defensor. 

Los postulados fueron los doctores Carlos Alfonso Negret Mosquera, Secretario General del Partido de la U, Andrés Santamaría Garrido, Presidente de la Federación Nacional de Personeros - FENALPER y Caterina Heyck Puyana, ex directora Nacional de Asuntos Constitucionales de la Fiscalía General de la Nación.

Conforme lo establecido por la Constitución Política de 1991 y las leyes 5° y 24 de 1992; el Defensor del Pueblo sería elegido para un período de cuatro años (que en este caso se encontrarían entre el 1° de septiembre de 2016 y el 31 de agosto de 2020) por la Cámara de Representantes, de una terna de candidatos elaborada por el presidente de la República. En la teoría del ejercicio "democrático", los tres aspirantes tendrían igualdad de garantías y oportunidades, para resultar electos con la mayoría de votos entre 166 representantes; la realidad política colombiana y sus niveles de clientelismo en la estructura estatal hacían prever todo lo contrario.

En este proceso especialmente, se denunció y e incluso llegó a hacerse público a través de algunos medios de comunicación que, pese a existir tres candidatos, en la decisión que abordaría la plenaria de la Cámara ya había un virtual ganador, al existir "una terna de a uno" o "un pacto político tácito sobre la distribución de los organismos de control". Así, "a Cambio Radical le correspondió la Fiscalía, en cabeza de Néstor Humberto Martínez; el Partido Conservador aspira a conservar la Procuraduría; los liberales tienen la Contraloría, que hoy encabeza Edgardo Maya, y la U considera que en ese reparto, tiene derecho a la Defensoría"[1]. Cuya decisión interna favorecería al actual Secretario del partido, Carlos Negret Mosquera.

De la misma manera, organizaciones sociales y políticas en el país y algunos congresistas, en los días anteriores a la elección, manifestaron sorpresa y desconcierto básicamente relacionado a los siguientes factores: a. los tiempos de presentación de la terna y de la fijación de la fecha para la designación que fueron muy apresurados; b. La no realización de un debate público en el que la sociedad colombiana tuviera la posibilidad de conocer las propuestas de los ternados; c. La no publicación de las hojas de vida de los ternados; d. No se convocó a audiencia pública en donde las organizaciones sociales y políticas o interesados puedan escuchar las propuestas de los postulados y si es el caso intervenir; y e. los ternados no cumplían con los requisitos constitucionales y legales que acreditaran su idoneidad para el cargo

El martes 16 de agosto de 2016, en horas de la tarde, en medio de un ambiente tenso y enrarecido, y pese a que los asistentes sabían que ya estaba todo decidido, se montó la escena del teatro democrático con la presentación de las postulaciones por parte de cada uno de los ternados. Posteriormente se llevó a cabo el proceso de votación en el que para sorpresa de muchos se produjo una "multiplicación" de votos al aparecer en la urna 158 sufragios pese a que solamente se encontraban presentes 154 Representantes a la Cámara que de manera efectiva hicieron uso de su derecho al voto.

Acto seguido un sector de los señores Representantes trató de evitar la votación y propuso sacar al azar cuatro votos, pero ante la imposibilidad de lograr un consenso al respecto, debió repetirse la votación. Antes de repetirse, el ternado Carlos Alfonso Negret Mosquera debió ser trasladado a un centro asistencial "por una baja de tensión tras haber intervenido en la presentación de sus propuestas en la plenaria".

Pese a la trascendencia de la decisión, en la que desafortunadamente se mantuvo la fórmula nefasta de proveer altos cargos a partir de un modelo de representación burocrática para mantener contenta a la clase política, el Caucano Carlos Alfonso Negret, quedó elegido como nuevo Defensor del Pueblo Nacional, al obtener 146 votos y, en consecuencia el partido de la U mantuvo su cuota en los órganos de control del Estado.

Desafortunadamente, este tipo de tragicomedias continua afectando directamente el tránsito hacia la apertura democrática y la superación de prácticas nocivas que han estructurado a la nación colombiana y cuya esencia se encuentra representada en el contenido de los acuerdos de la mesa de conversaciones que hasta el momento el gobierno colombiano adelanta con las FARC-EP en la Habana (Cuba).

Son sin lugar a dudas, deplorables este tipo de acciones del gobierno y la clase política colombiana, pues afectan gravemente a la democracia y permiten advertir sobre los niveles de contaminación que afrontará la de por si la ya tan golpeada magistratura moral que ejerce la Defensoría del Pueblo, muy a pesar de lo pactado en la Mesa de La Habana, de cuyos acuerdos se desprenden grandes responsabilidades para esta agencia del Ministerio Público; responsabilidades cuyo desarrollo estará permeado e incidido por los intereses políticos de quienes respaldan al recién electo Defensor.


[1] http://www.semana.com/nacion/articulo/terna-para-defensor-del-pueblo-carlos-negret-el-favorito/486466